Internacional. A propósito de la reciente agresión militar del imperialismo yanqui contra la República Bolivariana de Venezuela, y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, la Liga Comunista Internacional (LCI) ha emitido una importante Declaración donde, además de condenar los hechos, nos presenta un interesante análisis sobre la situación actual en Nuestra América ante el proceso de la crisis general del imperialismo y la mayor reaccionarización de la bestia yanqui imperialista… “En la última década se ha producido una profundización sin precedentes de la crisis de descomposición del imperialismo yanqui; su hegemonía mundial está en declive y se agudiza la rapiña interimperialista por el re-reparto del mundo. Esto es lo que los sucesivos gobiernos de turno desde Obama caracterizan como la “nueva estrategia” de seguridad nacional, en la que se señala “que se abre una época de contienda entre grandes potencias”. En su más reciente estrategia de seguridad nacional (diciembre de 2025) pone a América Latina como foco, declara “El Corolario Trump ” a la Doctrina Monroe que permita el acceso de Estados Unidos a “activos clave”, “ubicaciones clave” y apoyo a la “cadena de suministros críticos”, mientras declara la necesidad de que América Latina se mantenga “libre de incursión extranjera hostil” y de tener gobiernos que cooperen en la lucha contra los “narco-terroristas” contra quienes permite la posibilidad de uso de “fuerza letal”. Lo específico de este momento histórico es que la agudización de la agresión que estamos presenciando en el Caribe y América Latina, no se limita solo a este sometimiento inherente a los planes de los imperialistas para el saqueo y explotación de los países oprimidos. En este momento se trata particularmente de proseguir el cumplimiento de los planes hegemónicos del imperialismo yanqui trazados en los años 1990 para reforzar su estrategia de dominación, en el continente americano y además, ajustándolos al momento de declive de dicha hegemonía buscando proyectar sus posiciones la cuenca del Pacífico, y en sus preparativos de una tercera guerra mundial imperialista”. El análisis que nos presenta la LCI es puntual no solo al realizar la caracterización de los diversos actores e intereses detrás de este escenario, sino principalmente por exhibir la contradicción inherente, es decir: la debilidad estratégica del imperialismo yanqui, que lo hace más guerrerista y agresivo ante los pueblos oprimidos… “Los cañones del imperialismo yanqui apuntando contra la región y sus acciones de guerra son señal de su debilidad. La hegemonía del imperialismo yanqui está en declive, su ofensiva contrarrevolucionaria general decae y fracasa en su perverso intento de aplastar la revolución. Se encuentra en una profunda crisis económica y política que le respira en la nuca, y esto lo obliga a actuar con mayor agresividad. Es la señal del fracaso de su doctrina militar posterior a la Guerra Fría, en palabras del vicepresidente Vance: “luchamos en muchas guerras en los últimos 40 años, pero no hemos ganado ninguna”. Los momentos de crisis profunda del sistema imperialista acentúan las contradicciones interimperialistas y necesitan de la expansión de las guerras de agresión contra las naciones y pueblos oprimidos. Estados Unidos está acosado por contradicciones internas irreconciliables, vive un largo proceso de hundimiento y cada nueva medida para contraponerse a este declive agudiza sus contradicciones”. Los comunistas cierran la declaración llamando a levantar un amplio movimiento antiimperialista que denuncie la agresión imperialista contra Venezuela y toda Nuestra América. ¡El imperialismo es un tigre papel! ¡Fuera yanquis de Venezuela y América Latina!
EE.UU. Luego de la agresión militar contra la República Bolivariana de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores la madrugada del 3 de enero, el archi-reaccionario Donald Trump ha exhibido claramente cuáles son los verdaderos intereses detrás de ello: el despojo y saqueo descarados del petróleo y demás recursos naturales contra Venezuela. Para hacerlo, el imperialismo yanqui ha confesado sus intenciones de “administrar” el país, utilizando al propio régimen chavista, ahora gerenciado por Delcy Rodríguez, a quién ha amenazado diciendo “Si no hace lo que es correcto, va a pagar un precio muy alto, probablemente más alto que el de Maduro”. Pero el gobierno gringo no ha parado ahí y ha aprovechado también para amenazar a Cuba y los gobiernos de Colombia, México y Dinamarca, respectivamente. Así, mientras la reacción y el fascismo celebran el secuestro Maduro y las bravuconadas de Trump, es claro que el proceso de descomposición y crisis del imperialismo yanqui se profundiza; por ello la guerra de rapiña y el control económico y político de Nuestra América y otros países en el mundo son su mayor urgencia. La desesperación del trumpismo en medio de la crisis le llevará a cometer más grandes y costosos errores en la arena internacional, la historia nunca se equivoca. Por ahora enfrenta la condena diplomática de un número importante de países alrededor del mundo, entre quienes destacan Rusia y China (dos de sus principales contendientes imperialistas que han tenido una marcada injerencia sobre Venezuela). Al interior de sus fauces, la bestia yanqui imperialista también enfrenta el rechazo de la población quien se ha manifestado este mismo sábado en al menos 75 ciudades del país, teniendo como epicentros Washington y Nueva York. Lo mismo alrededor del mundo, donde los trabajadores y los pueblos se han volcado a las calles repudiando la agresión norteamericana, confirmando que existe un amplio movimiento anti-imperialista que está en ascenso desde la cruzada genocida contra Gaza y que hoy se expresa en solidaridad con Venezuela. Este día, Maduro y Flores han comparecido ante el Tribunal del Distrito Sur de Nueva York declarándose ambos no culpables y “prisioneros de guerra” tras la agresión a su país; su próxima audiencia se celebrará el día 17 de marzo. Finalmente queremos destacar algunos paralelismos históricos con el secuestro de Nicolás Maduro: 3 de enero de 1990, Panamá, secuestro y traslado del presidente Manuel Noriega; 3 de enero de 2020, Irán, agresión militar y asesinato del general Qasem Soleimani. ¡Muerte al imperialismo yanqui! ¡Alto a la agresión militar imperialista contra los pueblos!
Palestina. El sionismo criminal ha prohibido la labor de al menos 37 ONGs en la Franja de Gaza, su argumento principal es que estas colaboran con el “terrorismo”, refiriéndose de esta forma a la Resistencia Nacional Palestina que durante los últimos dos años desmontó el mito de la “invencibilidad y superioridad militar de Israel”. La cúpula sionista pretende con ello retomar abiertamente y con un cariz “legal” su cruzada de hambre contra el pueblo palestino, tratando de quebrar su ejemplar firmeza en la defensa de su tierra y su derecho a la autodeterminación. De esta forma la maldita entidad sionista inicia el año 2026 manteniendo permanentes violaciones al “alto al fuego”, imponiendo el hambre como arma de guerra, e impidiendo el ingreso de ayuda humanitaria en medio del frío invierno, las lluvias e inundaciones que siguen azotando al pueblo gazatíe. El reportero Qasem Waleed, de Chronique de Palestine (Crónica de Palestina) nos presenta un resumen del año que ha terminado, en este se exhibe una cronología a lo largo de los meses y cómo se fue profundizando la barbarie contra el pueblo palestino en manos de la ocupación y el imperialismo; un pasaje que muestra sentimientos de desesperación… “la indiferencia del mundo se volvió aún más flagrante, con gobiernos que se niegan a condenar las violaciones de Israel del alto el fuego y otorgarle recompensas, como un contrato de gasolina de 35 mil dólares”. Mientras la barbarie continúa y pretende perpetuarse con la llamada “fase dos” del plan de Trump, la heroica Resistencia Nacional Palestina se sostiene con el dedo en el gatillo, enfrentando al invasor en Gaza, Cisjordania y demás territorios ocupados de la Palestina histórica. En esta batalla digna, los heroicos combatientes de la Resistencia siguen ofrendando generosamente su sangre hasta alcanzar la liberación nacional de su país, y cada día más personas se suman a sus filas entendiendo que el único camino es la Resistencia en todas sus formas. En ese sentido, el Frente Popular para la Liberación de Palestina (FPLP) ha emitido un comunicado solidario con Hamás este 30 de diciembre, saludando la memoria de cinco de sus más destacados cuadros y jefes militares caídos en combate durante el “Diluvio de Al-Aqsa”; se trata de “Mohammad Sinwar «Abu Ibrahim», Jefe del Estado Mayor de las Brigadas al-Qassam; Mohammad Shabana «Abu Anas», Comandante de la Brigada de Rafah; Ra’ed Saad «Abu Mu’adh», Comandante de Fabricación Militar; Hakam Al-Issa «Abu Omar»; y Hudhayfah Al-Kahlout «Abu Obaida», portavoz de las Brigadas y la voz resonante de la Resistencia […] Nosotros, el FPLP, afirmamos que el martirio de estos líderes en el frente demuestra que su sangre alimenta la continuidad de la Resistencia y será una maldición que romperá las ilusiones y los planes del ocupante. Subrayamos que la unidad de sangre y destino en el campo de batalla es la roca contra la cual se estrellarán las conspiraciones de la ocupación. La ausencia de estas figuras no debilitará a la Resistencia, sino que dará lugar a generaciones capaces de portar la bandera y completar el camino de la lucha y la liberación. Expresamos nuestro más sentido pésame a nuestros hermanos del Movimiento de Resistencia Islámica Hamás y a su ala militar, las Brigadas al-Qassam, así como a las familias de los mártires”. Además, con motivo de la agresión militar yanqui-imperialista contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, las diversas facciones de la heroica Resistencia Nacional Palestina se han pronunciado condenando los hechos; esto demuestra la verdad histórica de la lucha de clases, como motor de la historia, de la cual forman parte integral el Movimiento Proletario Internacional y el Movimiento de Liberación Nacional. Esto trae a cuenta las palabras de Gioconda Belli: “La solidaridad es la ternura de los pueblos”, y la consigna actual para la nueva ola de revoluciones que se avecina ¡Proletarios y pueblos oprimidos del mundo, uníos! ¡Viva Palestina libre! ¡Palestina vencerá!
Sudán. Las masacres se siguen reproduciendo en medio de la guerra civil reaccionaria que azota al país; en la última semana del año 2025 y los primeros días de este 2026 se han registrado al menos 114 asesinatos, la mayoría de estos civiles; además se reportan decenas de personas desaparecidas tras los últimos combates en Al-Zuruq, al norte de Darfur. En estos combates ha perdido la vida el jefe paramilitar Hamid Ali Abubakar, comandante de las denominadas Fuerzas de Apoyo Rápido, la organización armada que disputa el poder a su otrora aliado Fuerzas Armadas Sudanesas, quienes se hicieron del control del gobierno luego del golpe de Estado de 2021. El genocidio y otros crímenes de guerra se siguen extendiendo en el país ante la inacción de la llamada “comunidad internacional” que prefiere cerrar los ojos ante lo que ocurre en África, y los intereses del imperialismo yanqui y ruso, respectivamente. ¡Alto a la guerra civil reaccionaria en Sudán! ¡Abajo los ejércitos reaccionarios y el imperialismo!
Venezuela. Luego de la agresión militar del imperialismo yanqui y el secuestro del Presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, el Estado de la República Bolivariana de Venezuela ha mostrado un primer reacomodo en su interior. Delcy Rodríguez, hasta hace ayer vicepresidente del gobierno nacional, ha sido juramentada este día como Presidente Encargada de Venezuela ante la Asamblea Nacional. La medida es continuidad de lo dispuesto el mismo día de la agresión por el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), dándole legalidad al acto. Esta situación debe ser observada con mucho detenimiento por parte del movimiento revolucionario a nivel internacional, ya que la forma en que han ocurrido los hechos (la falta de una defensa militar activa durante la agresión y la aparente “facilidad” que tuvo la Fuerza Delta estadounidense para completar la misión) –y las primeras reacciones de Diosdado Cabello, Ministro del Interior venezolano, pidiendo “mantener la calma y no facilitar las cosas al enemigo” impidiendo la inmediata movilización armada del pueblo para la defensa nacional, muestran las contradicciones al interior de la cúpula chavista que si bien, ha cerrado filas en el discurso tras la agresión y secuestro, también dejan entrever un escenario nuevo dentro del mismo régimen: el de la negociación ante el imperialismo yanqui. Las declaraciones de Trump sobre la aparente comunicación con Delcy, previa al ataque, (ojo) pudieran ser una provocación del imperialismo yanqui para fisurar al régimen chavista y la unidad nacional, pero las declaraciones oficiales de la ahora presidente obligan a mantener una mirada analítica. Ante la campaña mediática que observamos y el rápido desarrollo de los acontecimientos, los revolucionarios debemos tener en claro que en Venezuela nunca ha existido una revolución socialista ni un gobierno revolucionario, tampoco una revolución anti-imperialista. En Venezuela lo que ha ocurrido ha sido un cambio de amo (no de un modo de producción). Un proceso encabezado por Hugo Chávez donde el capitalismo burocrático ha utilizado la máscara del “socialismo del siglo XXI”, una podre revisionista y útil para la dominación del imperialismo ruso y el socialimperialismo chino, que ha gestado una nueva cúpula burguesa un poquito más distanciada del imperialismo yanqui en comparación con la facción que anteriormente gobernó el país. Sin embargo, también es cierto que la agresión y el secuestro han violentado el derecho internacional, mostrando la arrogancia y actitud belicista del imperialismo yanqui, erigido en gendarme mundial y enemigo principal de los pueblos. ¡No hay nada que justifique estos hechos! En paralelo, el pueblo venezolano está convencido de la llamada “revolución bolivariana”, de sus formas de organización popular en Comunas, y de la formación de la República Bolivariana de Venezuela. Esto se observa en las movilizaciones que sacuden al país exigiendo la libertad y repatriación de Maduro y Flores, además de una respuesta inmediata ante la agresión militar yanqui-imperialista (nadie en Venezuela celebra la agresión ni el secuestro). Esto de por sí, obliga a demócratas y revolucionarios a la solidaridad de clase y el internacionalismo proletario con el pueblo venezolano y su legítimo derecho a la autodeterminación. ¡Mantengamos en alto las banderas de la solidaridad entre los pueblos de Nuestra América! ¡Defender el derecho del pueblo venezolano a la autodeterminación! ¡Yanqui go home!
México. Tras la agresión militar yanqui-imperialista contra la República Bolivariana de Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y Cilia Flores, el movimiento popular en nuestro país ha respondido de forma ejemplar, actuando de manera inmediata colocando la solidaridad de clase y el internacionalismo proletario en primer plano. En diversas ciudades del país se registraron movilizaciones condenando la agresión y demandando al Estado mexicano una postura más firme y clara ante el imperialismo yanqui que también mantiene sometido a nuestro país. En la CDMx activistas de diversas organizaciones como la Coordinadora Mexicana de Solidaridad con Venezuela, la Internacional Antifascista y la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) se manifestaron frente a la embajada gringa durante más de dos horas con consignas y pancartas. En Guerrero activistas de la Organización Política Popular Socialista, la Alianza Nacional de Trabajadores, el Colectivo José Martí, la Casa de Amistad con Cuba, Jubilados y Pensionados de la CETEG y el Frente Amplio de Colonias y Comunidades realizaron un mitin en la capital del estado portando cartulinas. En Chiapas también hubo una manifestación en San Cristóbal de las Casas, mientras que el Ejército Zapatista de Liberación Nacional (EZLN) emitió un breve comunicado en solidaridad con el pueblo venezolano. En Oaxaca la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y diversas organizaciones sociales marcharon de la Fuente de las ocho regiones hacia el palacio de la ignominia (palacio de gobierno); en el zócalo de la ciudad se realizó un mitin mientras que se colocaron dazibaos, carteles y pintas en las paredes del recinto; también la Alianza de Organizaciones y Pueblos en Resistencia (AOPR) emitió un comunicado denunciando la agresión. La crisis general del imperialismo y la agresión militar contra los pueblos está a la orden del día; es necesario que las fuerzas progresistas, revolucionarias, antifascistas y antiimperialistas cerremos filas en la construcción del Frente Anti-imperialista nacional e internacional. La Corriente del Pueblo Sol Rojo reafirma su llamado a la construcción del capítulo México de la Liga Anti-imperialista como plataforma de lucha revolucionaria e internacionalista. ¡No a la intervención militar del imperialismo yanqui en Venezuela! ¡Respeto a la autodeterminación del pueblo venezolano! ¡Fuera yanquis de América Latina!







