martes, 17 de julio de 2018

Mensaje del FRDDP para la celebración de los 200 años de Marx en Alemania


En el acto político de celebración a los 200 años del gran fundador del comunismo, Karl Marx, ocurrido en Bremen, Alemania, en el día 30 de Junio, reproducimos en su totalidad la declaración del Frente Revolucionario en Defensa de los Derechos del Pueblo (FRDDP), Brasil. El mensaje fue publicado originalmente en el sitio alemán Dem Volke Dienen (Servir al Pueblo).

Compañeros:

Es con inmensa felicidad y sentido del deber que nosotros, el Frente Revolucionario de Defensa de los Derechos del Pueblo de Brasil, saludamos este grandioso evento, que demuestra la vigencia y fortaleza del marxismo con ocasión de los 200 años del nacimiento de su fundador, Karl Marx. Y esta felicidad es aún mayor por la posibilidad de que se pueda hacerlo en su tierra natal.

Una de las lecciones más importantes que nos legaron Marx y Engels fue el internacionalismo proletario. Sólo podemos concebir y realizar la revolución en cada país como parte y al servicio de la revolución proletaria mundial. Somos continuadores de la heroica, y gloriosa tradición, de la Internacional Comunista, y no debemos olvidar jamás.

El presidente Mao dijo que "el internacionalismo es el espíritu del comunismo", y el Presidente Gonzalo lo completó diciendo: "no se puede ser comunista si no se piensa en el comunismo". Debemos comprender estas grandes verdades y asumir todas las responsabilidades que derivan de ello.

Nos gustaría aprovechar la ocasión para saludar a los camaradas que hace un año se enfrentaron con valentía y derrotaron la represión en las calles de Hamburgo durante la cumbre imperialista del G-20.

¡Grandes jornadas de lucha! ¡Gran victoria del proletariado alemán! ¡Gran victoria del Movimiento Comunista Internacional! La derecha, tanto la descarada como aquella disfrazada de "maoísta", tuvo que amargarse con esta derrota.

La definición de dar duro combate se cumplió con éxito, lo que prueba, una vez más, lo que nos enseñó el Pte. Gonzalo: siempre que los comunistas luchan a su modo la reacción no puede vencerlos.

La reacción tiembla cuando ve las masas marchar en las calles, y bajo la dirección de los comunistas, las masas hicieron temblar a la reacción, no sólo en Europa, sino en todo el mundo.

Otro punto que queremos resaltar, y lo hacemos en nombre de toda nuestra organización: condenamos con vehemencia y odio de clase la cobarde agresión de la que fueron objeto los camaradas que marcharon bajo la dirección del Comité Bandera Roja en Berlín. Repudiamos a ese grupúsculo llamado - JW - derechista y liquidacionista, y estamos seguros de que pronto tendrán lo que merecen. Repudiamos no sólo a ellos, sino también los revisionistas recalcitrantes que desde las sombras manejan a esos títeres.

Sin embargo, aprendemos del Presidente Mao, que es bueno cuando el enemigo nos ataca, y es tanto mejor cuando nos ataca furiosamente.

¡Es una señal segura de que estamos en el camino correcto! Estamos en el camino correcto, en el "sendero luminoso" de la revolución mundial, y de él no nos desviaremos un solo paso. Debemos combatir el revisionismo de modo inseparable del imperialismo, y lo hemos hecho ayer, lo hacemos hoy, y lo seguiremos haciendo mañana.

Ahora, camaradas, nos gustaría compartir algo sobre Brasil con ustedes. Primero, haciendo una breve descripción de la situación política, luego hablando sobre el movimiento revolucionario.

América Latina camina hacia una gran convulsión social. Los gobiernos del oportunismo fueron, uno a uno, desenmascarados ante las masas y desalojados de sus lugares, rendidos por sus verdaderos patrones: las clases dominantes locales y el imperialismo, principalmente yanqui.

Las economías locales dependen directamente de la exportación de productos primarios, especialmente materias primas, y la caída del precio de estos artículos en los últimos años ha generado graves crisis, no sólo económicas sino también políticas.

En el caso de Brasil, específicamente, desde las grandes manifestaciones de 2013 vivimos un escenario de gran y creciente inestabilidad. Las revueltas contra el gobierno han eclosionado en la ciudad y en el campo. Recientemente, una huelga de camioneros desabasteció completamente el país, generando grandes disturbios. En las metrópolis, como Río de Janeiro y São Paulo, el desempleo y la inflación centuplicaron la miseria y el número de personas viviendo en las calles o en las favelas.

La única respuesta del Estado reaccionario ha sido la represión, como no podía dejar de ser. El año pasado, 60 mil personas fueron asesinadas en Brasil, la mitad de ellas por la policía. Sólo en Río de Janeiro, este año, la policía y las fuerzas armadas asesinaron a 400 personas. Es un genocidio en marcha, una guerra civil reaccionaria. Además, Brasil posee la tercera mayor población carcelaria del planeta, compuesta casi totalmente por la juventud pobre, moradora de las favelas.

En el campo, prosiguen las políticas de concentración de tierras y de asesinatos selectivos de liderazgos, sobre todo de compañeros de la Liga de los Campesinos Pobres, que desatan contra todas las dificultades la gran bandera de la revolución agraria.

La situación revolucionaria se desarrolla en Brasil y están en marcha los preparativos para un el golpe militar en el país, como parte de la mayor intervención yanqui en América del Sur.

Sin embargo, y esto es lo principal, esta situación coincide con el avance de la lucha de masas en general, y del movimiento revolucionario en particular.

Hace 23 años que nuestros dirigentes han actuado sin un día de descanso para reconstituir el Partido Comunista de Brasil, como auténtico partido marxista-leninista-maoísta, incorporando las aportaciones de valor universal del pensamiento Gonzalo.

Enfrentamos situaciones muy duras, sobre todo cuando la falsa izquierda estaba en el gobierno, con Lula, y aparentemente había "estabilidad".

Nunca bajamos nuestras banderas, y ahora, muchos que antes no nos oían, nos dan razón.

Durante todos estos años hemos educado cuadros, militantes y masas en el combate al revisionismo y en la violencia revolucionaria.

Hemos pagado la cuota de sangre, sobre todo en el campo, y también incontables procesos y prisiones, pero no retrocedemos un solo paso. Y, lo más importante: los comunistas forjaron en Brasil un sólido núcleo dirigente, y un jefe probado que lo dirige.

En el campo, miles de masas campesinas marchan dirigidas por la vanguardia proletaria. De modo que el agravamiento de la crisis política en Brasil, reiteramos, coincide con la reconstitución del Partido Comunista, generando condiciones extraordinarias para el desencadenamiento de la invencible guerra popular.

La guerra popular que ocurrirá como parte y al servicio de la Revolución Proletaria Mundial, como nos enseñaron Marx, Lenin, Presidente Mao y también el Presidente Gonzalo, el mayor marxista-leninista-maoísta viviente sobre la Tierra y para el cual, desde esta tribuna, rendimos honor.
En una palabra, camaradas: el camino es zigzagueante pero las perspectivas son brillantes; ¡nada es imposible en el mundo para quien se atreve a escalar las alturas!

La revolución triunfará inevitablemente, ¡viva el internacionalismo proletario, viva el bicentenario del gran Marx, viva la nueva ola de la revolución proletaria mundial!

Frente Revolucionario en Defensa de los Derechos del Pueblo (Brasil)

Hamburgo, Alemania, junio de 2018


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