miércoles, 30 de mayo de 2018

El paro del MDTEO y el Paro Nacional de la CNTE


Al magisterio democrático de la Sección XXII del SNTE-CNTE

A las organizaciones democráticas y revolucionarias del pueblo

El paro de labores indefinido por parte del Movimiento Democrático de los Trabajadores de la Educación de Oaxaca (MDTEO) forma parte de la ruta hacia el estallamiento del Paro Nacional magisterial del 4 de Junio, donde la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación retoma las banderas de la lucha clasista y democrática contra las mal llamadas “reformas estructurales” en lo general, y contra la mal llamada “reforma educativa” en lo particular.
  Algunos sectores anquilosados y oportunistas piensan que el paro en Oaxaca representa un desgaste o una demostración de fuerzas innecesaria.  Se equivocan estas voces, que en realidad buscan “sacar la lucha de Oaxaca” para evitar fricciones con la burguesía local y su gobierno en turno, tratando de privilegiar sus acuerdos de grupo, aislados del movimiento.

Estas mismas voces marginales olvidan que la aprobación y aplicación de todas estas reformas (contra-reformas) del régimen y de otras leyes como la General de Biodiversidad, la de Zonas Económicas Especiales y la de Seguridad Interior tienen precisamente su implicación y expresión local, y de ello dan cuenta los megaproyectos de despojo y saqueo contra pueblos y comunidades enteras, así como la “política educativa” del gobierno del estado.

Los oportunistas no entienden que todas estas políticas antipopulares responden a los intereses más oscuros del imperialismo (principalmente de su égida yanqui) y de las distintas facciones de la burguesía que, coludidas con el latifundio, mantienen sometidos a millones de trabajadores de la ciudad y el campo en medio de la profundización de la crisis del capitalismo burocrático, como parte de la crisis general del capitalismo imperialista.

En su malogrado análisis, los oportunistas piensan que los trabajadores de la educación deben primero pelar contra el enemigo que va de salida y no pelear contra el enemigo local –que prácticamente inicia su administración- (con el cual, dicho sea de paso, sostienen jugosos acuerdos en esta coyuntura electorera). Además, que sectarizan los alcances de esta lucha al volver la agenda eminentemente gremialista, sin prestar atención a las necesidades del pueblo que, en sus luchas, respalda al magisterio democrático.

Por ello, esta nueva lucha de la CNTE se encuentra enmarcada en un contexto con dos apéndices importantes para ser valorados por la base trabajadora movilizada y las amplias masas populares:

a) El escenario electoral que vive México, donde la gran burguesía habrá de nombrar al próximo gerente en turno del viejo estado. El cual está marcado por un profundo rechazo de cada vez más amplios sectores de la población hacia el propio sistema electoral y la farsa que representa; así como de un profundo rechazo hacia los distintos partidos del régimen. En medio de este descontento social, una facción de la burguesía apoyada por la socialdemocracia y la democracia cristiana MORENA-PT-PES) se está viendo beneficiada de este hartazgo, (principalmente direccionado contra los partidos más reaccionarios como el PRI, el PAN y sus corifeos: PRD, PANAL, MC, PVEM), sin que ello signifique que en verdad habrá un cambio social en el país, puesto que ni el régimen ni el capitalismo burocrático están en peligro; es solamente una disputa entre facciones de la burguesía por el control del aparato del estado.

b) El endurecimiento y la fascistización creciente del régimen, lo cual está generando un clima de guerra contra el pueblo (organizado y no organizado) y de terrorismo de estado (principalmente contra las organizaciones y sindicatos). Esto se refleja claramente en los crímenes cometidos contra el pueblo en lucha como son los allanamientos, robos de información, detenciones arbitrarias, levantones, torturas, encarcelamientos por motivos políticos, desapariciones forzadas de activistas y defensores del pueblo e incluso asesinatos contra activistas y dirigentes sociales.


De estos hechos resultan algunas enseñanzas.

PRIMERO.- Que la lucha contra el paquete de “reformas” (contra-reformas) del régimen no es privativo de un solo sector de la población, sino del conjunto de la clase trabajadora y los pueblos de México; por lo que la lucha que inicia el MDTEO dentro de la ruta del Paro Nacional de la CNTE es correcta, siempre que esta logre vincularse en la práctica con cada vez más amplios sectores del movimiento popular y sindical, y esto solo ha de ser posible desarrollando y sosteniendo escenarios de lucha a nivel estatal y nacional.

SEGUNDO.- Así mismo, precisar que ningún candidato o partido (por más que este lance flirteos hacia el movimiento) podrá dar marcha atrás a estas políticas antipopulares del régimen, pues todos los partidos y todos los candidatos (incluidos esos títeres llamados “independientes”) responden al interés del viejo estado. Es decir: la lucha contra las reformas (contra-reformas) y demás políticas antipopulares del régimen, solo podrá ser conducida a un triunfo real y objetivo en las calles, con organización y lucha de clases, teniendo claro que la solución de fondo a los grandes problemas que viven los trabajadores y los pueblos de México no está en las elecciones, sino en la Revolución de Nueva Democracia y el Socialismo (Revolución Proletaria).

TERCERO.- Que esta lucha seguirá planteando costos para el movimiento en general y que esto nos llama a prepararnos y organizarnos para afrontar la represión del viejo estado, misma que puede asumir distintas modalidades: masiva o selectiva, administrativa o judicial, oficial o extra oficial, “legal” o ilegal. Pensamos que el movimiento debe construir los escenarios de contención y respuesta necesarios ante cada una de estas posibilidades, máxime entendiendo que los círculos más oscuros de la burguesía que actualmente están en el poder, podrían tratar de perpetrar una nueva agresión incluso por medio de la provocación para justificar la “legal” intervención del estado.  Lo que no significa “el resguardar y retroceder el movimiento” como acostumbra el oportunismo, sino encarar la situación con la experiencia histórica del movimiento y la fuerza organizada que este posee.

Camaradas.

Al igual que el magisterio democrático, nosotros también consideramos necesario la formación de un referente de unidad nacional que aglutine a todas las fuerzas del pueblo bajo objetivos en común en el corto y mediano plazo, para pasar a un programa general de lucha en el largo plazo. En estos momentos esta unidad debe plantearse como objetivos: detener el terrorismo de estado y la guerra contra el pueblo, así como la abrogación de las políticas antipopulares del régimen.

No obstante es claro que el simple llamado a la unidad no es suficiente, sobre todo cuando ésta se basa en prácticas oportunistas o simple retórica. En ese sentido, rechazamos la unidad que busca “mejorar o elevar el nivel de interlocución” ante el estado, pues representa una práctica del colaboracionismo que busca conciliar y negociarlo todo a cambio de platos de lentejas.

Si estamos hablando de echar abajo el paquete de reformas (contra-reformas) no será en una mesa de negociación como habremos de lograrlo ni en “alianza” electorera con alguna facción de la burguesía o sus partidos. Para nosotros la unidad se construye en la acción, con el ejercicio cotidiano que pone a prueba a cada uno de los sectores que componen este gran movimiento magisterial y popular.  Esa unidad la entendemos como una herramienta para cambiar la correlación de fuerzas ante el viejo estado, como unidad para el combate clasista, no para la “interlocución”, sino para desatar e imponer la fuerza democrática y revolucionaria del pueblo en las calles.

Pensamos que esta unidad de las fuerzas democráticas y revolucionarias del pueblo debe cimentarse en ejes esenciales como la lucha anticapitalista, antiimperialista, democrática y revolucionaria, conservando la independencia de clase del movimiento, sin permitir en él la intromisión de partidos y personajes cercanos a la burguesía, sus gobiernos y sus partidos.

Esta es nuestra posición al interior del movimiento magisterial y popular. Sostenemos esta misma posición en el debate y en la lucha callejera contra el enemigo de clase y su aparato represivo. Sostendremos esta misma posición, dispuestos a pagar los costos que ello nos representa.


¡Alto al terrorismo de estado y la guerra contra el pueblo!
¡Abajo las políticas antipopulares del régimen!
¡Viva el MDTEO!
¡Viva la CNTE y el Paro Nacional!

¡Ernesto Sernas García, presentación con vida!
¡Libertad y absolución a los presos políticos y procesados!
¡Con el Sol Rojo, el pueblo vencerá!
¡Que los trabajadores gobiernen la patria!
CORRIENTE DEL PUEBLO SOL ROJO

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