lunes, 5 de diciembre de 2016

2 DE DICIEMBRE, RECORDANDO A LUCIO

Un día como hoy, de 1974, pierde la vida en un enfrentamiento contra el Ejército Mexicano uno de los revolucionarios más grandes que registra nuestra historia, el maestro guerrerense Lucio Cabañas Barrientos, fundador de la Brigada Campesina de Ajusticiamiento del Partido de los Pobres; organización que buscó con las armas en la mano: "destruir al sistema capitalista; abolir la propiedad privada, base y esencia de la explotación del hombre por el hombre; aniquilar a la burguesía como clase privilegiada, explotadora y opresora ya que el capital y la riqueza acumulada y concentrada en sus manos ha sido creada por el trabajo, el sudor y la sangre de la clase obrera, de los campesinos y de todos los trabajadores...
"

Después de más de siete años de combatir a la autoridad y a los ricos de Guerrero y otros estados de la república, la Brigada Campesina de Ajusticiamiento había matado en sus distintas emboscadas a más de 150 militares y secuestrado a 30 empresarios y políticos según el gobierno de Estados Unidos, por lo que el Ejército Mexicano se concentra en la sierra de Guerrero con más de 25 mil soldados de 7 Batallones de Infantería, para terminar con la rebeldía popular.

Ante esta clara desventaja propiciada por la indiferencia del resto del país, la Brigada Campesina sostiene su último combate en la Sierra de Guerrero el 2 de diciembre de 1974. Algunos revolucionarios son capturados, Lucio Cabañas no les da el gusto y estando herido se quita la vida antes de su captura. Su cuerpo permaneció oculto por el gobierno durante décadas, sus familiares lo recuperaron en el 2002 y actualmente yace en la plaza principal de Atoyac de Álvarez, debajo de la estatua que su pueblo natal le construyó en su memoria.

"Será reivindicada la justicia histórica de la clase obrera, del campesinado y de muchas organizaciones de trabajadores... Nuestra forma de lucha, es la guerra de guerrillas, nuestra manera de enfrentar a los caciques será venadeándolos, cayéndoles de repente; también para los guachos, los tiras, los traidores... ¿No hay condiciones para hacer la revolución? ¡Qué me importa que no haya condiciones! Cuando matan al pueblo, hay que matar enemigos del pueblo y de ahí parte la revolución, de ahí parte toda revolución.

Llamamos a todos los revolucionarios a unirse, a organizarse, a armarse y luchar contra la burguesía y contra todos los medios e instrumentos de que se valen para explotar y mantener su dominio.
Llamamos a los obreros a liquidar política y físicamente al charrismo sindical, a tomar las fábricas, transformarlas en centros insurreccionales y luchar por sus objetivos históricos.

Llamamos al campesinado pobre a tomar por la fuerza de las armas las haciendas y las tierras en poder de los capitalistas del campo e integrarse consecuentemente a la lucha armada.

Llamamos al estudiantado combativo y a la intelectualidad revolucionaria a convertir las escuelas y centros de trabajo en trinchera de combate por la revolución socialista.

Llamamos a todo el pueblo a combatir a los ricos capitalistas, dondequiera que éstos se encuentren, atacar sus riquezas y sus bienes y destrozar sus fuerzas policiaco-militares y su sistema explotador y opresor.

El deber de todo revolucionario es hacer la Revolución con las armas en la mano. Ser pueblo, hacer pueblo y estar con el pueblo. Vencer o Morir."

-Lucio Cabañas Barrientos, 1973.

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